Consigo emocionarme con la lluvia, rugen los truenos, por alguna razón que sólo ellos conocen, las gotas devoran el aire, besan el suelo, relamen las aceras de esta ciudad. Las corrientes acuáticas se derraman, llevándoselo todo, hasta los miedos.

Hoy me asomo por estos enormes ventanales y la contemplo, a la lluvia.

Es la clásica tarde de domingo lluvioso, frío, pre navideño, en la que debería ponerme a ver “Qué bello es vivir”; o “Matar a un ruiseñor”… que tantas veces vi en mi infancia.

Anuncios

2 comentarios en “

  1. me gustan las tardes de lluvia que se pueden pasar en casa. mejor dicho, me gustaban esas tardes cuando era más niña y podía pasarlas tranquila.
    acá la navidad es con casi verano, calor y sol insoportable. el otro día conversaba con un español madrileño que vive hace un año en chile… le parecía tan extraño pasar esta navidad así, cuando por allá está nevando…

    un besote.

  2. A “Manu”: a mí siempre me ha sorprendido que en el otro lado del mundo haga calor cuando aquí nos colocamos la bufanda. Yo también disfrutaba de niña de las tardes de lluvia, pero ahora también lo hago, de otra forma, con algo menos de paz que en mi infancia, ya verás como cuando vivas con tu novia os deleitáis contemplando las tormentas desde vuestro sofá. ¡Un abrazo muy fuerte!.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s