La educación machista, el peligro de un prejuicio

Hace unos días, en un festejo familiar al que asistieron todos los miembros mi familia extensa, presencié una triste conversación entre dos mujeres (una de ellas es maestra y la otra es madre de un niño). Ambas aseguraban animadamente, que las niñas por el simple hecho de nacer niñas eran “más malas”, “más crueles” y “más enreversadas”, y afirmaban como una verdad absoluta que los niños varones eran “más nobles”, “más buenos”, “más inocentes”. Tras sentenciar tales afirmaciones, habló un joven, que está preparando oposiciones para ser maestro, apoyando con solemnidad la idea de las dos mujeres, y entre los tres añadieron más datos absurdos: decían que una niña aprende antes a hablar, y que al ser mas “listilla” y repelente se convierte de inmediato en peor persona, en una persona con malas intenciones, mientras que el niño varón, al ser más simple o más atrasado para adquirir conocimientos (según ellos), era más bueno, más dulce, mejor compañero etc. Así que, obviamente, tanto la maestra, como el maestro como la madre, mostraban su clara preferencia por el sexo masculino, preferían tener niños varones o alumnos varones, que niñas.

Yo estaba sentada en aquella enorme mesa, éramos 10 personas, de las cuales fui la única en debatirles tal idea, aunque ellos no aceptaban réplicas, y les dije que eso que decían no era más que un prejuicio, que algunas conductas esterotipadas en algunos niños o niñas concretos/as respondía a su personalidad y sobretodo a factores educativos. Yo también soy profesora, y no solo eso, también he tratado con muchos niños y niñas, he de añadir que yo también fui niña y mi hermana menor fue niña. Así que también me baso en la experiencia y en muchos más conocimientos psicológicos y pedagógicos que ellos tres juntos. Me duele escuchar estupideces así, porque nace del sexismo más absoluto y de otros mitos y prejuicios obsoletos.

No es la primera vez que escuchaba esas mismas palabras de esas mismas tres personas.

Me ofende el determinismo sexista que promueven, perpetúan y defienden ese tipo de personas, me asusta que tengan en sus manos la educación de alumnos/as o hijos/as, me sorprende que se sientan tan seguros/as en su propia ignorancia, me abruma verles tan jóvenes y tan prejuiciosos/as.

Según ellos, un niño es mejor que una niña, porque sí y punto. Y además, me resulta muy peligroso que asocien la idea de “inteligencia” (ellos lo definen como “listilla”) a la maldad; mientras que por otro lado asocian la simplicidad o la ignorancia, a la bondad. Según ellos un niño es más lento en su aprendizaje, más simple, y estos rasgos lo convierten en una mejor persona, en alguien más bueno. Según ellos, una niña es más lista (prefieren llamarla “listilla” o repelente) y su inteligencia la convierte en una persona más cruel. Me parece determinista simplificar así al mundo y a la infancia, y me resulta vulgar premiar la simplicidad y condenar la inteligencia.

Pero, de todo esto, hay algo que no he llegado a contar. Estas tres personas afirman algo aún más dañino de lo que ya os he dicho, os lo describo de forma casi textual: “Un niño es más noble, porque cuando algo le parece mal o se siente agobiado, pega dos puñetazos o lanza una buena patada al otro niño o a la niña, sin embargo la niña es mucho más mala porque cuando se intenta defender lo hace con las palabras, y eso es mucho más cruel que un buen golpe”.

Considero que estas afirmaciones no solo son sexistas sino que apoyan la violencia, al parecer para sus mentes, la agresividad física es una conducta noble, propia de alguien más sensible, mientras que resolver los problemas o defenderse de los demás con ayuda de las palabras, es cruel y villano. Y lo más curioso es que no es la primera vez que escucho esta opinión, de hecho, a menudo, amigas mías tuvieron novios brutos y muy simples, y todo el mundo los contemplaba como personas nobles por ser tan simples. Creo que NO dominar bien el lenguaje para dialogar, y ser más simple que un lápiz, no hace a las personas más buenas, ni más nobles.

Aquella conversación me dejó muy triste, porque se estableció con personas que tienen en sus manos la educación de niños y niñas, que son jóvenes y que aseguran con demasiada rotundidad algo tan absurdo y cargado de prejuicio como eso.

Esta concepción errónea de la niña y del niño, trasciende y continua en la etapa adulta, pues, con mucha frecuencia, escucho a mujeres decir que prefieren a un hombre como compañero de trabajo, porque ellos aunque ocupan siempre cargos más importantes y tienen más poder, son más nobles, y mejores que sus pérfidas y malignas compañeras. En la edad adulta se le asigna a la mujer trabajadora el adjetivo de “manipuladora”, “ambiciosa”, “celosa” y “envidiosa” de sus compañeras, y al hombre trabajador se le suelen asignar otras palabras como “triunfador”, “responsable” etc.

La infancia es una etapa muy sensible de nuestra vida, asimilamos a esas edades los primeros prejuicios y comenzamos a tomar consciencia de las expectativas que los demás tienen de nosotras/os. Los niños/as son seres vulnerables, maleables, que no cuentan con herramientas suficientes para defenderse de tales prejuicios, y es tarea de los adultos proporcionarles una educación libre de estupidez y de discriminaciones.

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5 comentarios en “La educación machista, el peligro de un prejuicio

  1. Que personas tan ignorantes…. Que estupideces las que dicen no tienen argumentos para hablar Son personas que han sido criadas de forma tan retrograda y de una manera muy sesgada No ven lo que en realidad es, Para Mi, tanto un hombre como una mujer puede ser inteligente responsable triunfador así como pueden ser celosos envidiosos etc…

    Yo me he criado solo con mi mamá y con una hermana menor y la mayoría de mi familia somos mujeres y creo tener la capacidad para decir que las mujeres no somos mejores ni peores que los hombres, somos diferentes.
    Y opino lo mismo que tu al decir que con esos comentarios están patrocinando la violencia por eso es que se cree que con violencia es que se llegara a la paz cuando en realidad con guerra solo se conseguirá mas guerra.

    “El hombre es naturalmente bueno, es la Sociedad quien lo corrompe”
    (Rousseau)

  2. La verdad es que son opiniones muy extendidas… Yo misma las he tenido cuando era más joven, porque me las inculcaron mis padres, especialmente mi madre. Por fortuna, después aprendí a pensar por mí misma y desterré esos prejuicios. Espero que los niños y las niñas que sigan creciendo con esas ideas tengan la valentía de contestarlas en el futuro.

    ¡Un beso!

  3. Impresionante. Comparto con vos la preocupación de que en estas manos (Aunque gracias a la vida hay educadores y educadoras de tu nivel que son distintos), está la educación de nuestra niñez y juventud. Lo sé de primera mano pues en mi familia tengo una psicopedagoga cuyas disertaciones no se alejan de lo que relatas: es de horror. Además, en las aulas, incluso en las universitarias -como es mi caso-, aún se escuchan comentarios en los que nos ponen a las mujeres como manipuladoras, pero a la vez ingenuas a la hora de amar: detesto ese modo de vernos y lo que más aborrezco es escuchar mujeres apoyar tales absurdos. El colmo del machismo es el machismo femenino, creo y siempre lo he dicho.
    Un saludo,

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