LEARN, LOVE, LAUGH

Cada mañana camino sin prisas por esta ciudad de cristal, y siento cómo la vida despierta, abre sus enormes ojos y nos deja salir. Cada mañana tarareo en voz baja la canción que el Ipod me canta al oído y sonrío fugazmente.

Llego y abro las ventanas enormes de mi clase, dejo que se llene el aula de aire fresco, de día nuevo.

Los niños y las niñas llegan apresuradamente, algunos ya van charlando, otros/as discuten desde tan temprano y unos/as pocos/as vienen adormecidos, aún unidos al sueño. Una niña me abraza, siento en su abrazo todo el afecto que no encuentra en su casa, ella quiere conmigo a todas horas, incluso cuando me voy a casa ella dice que quiere venirse. Tres alumnos me declaran abiertamente su amor, me escriben notitas simpáticas e inocentes en sus fichas de trabajo. Un alumno más inmaduro de lo habitual mira al techo mientras explico, apenas sigue ninguna conversación y casi nada le interesa, pero cuando le acaricio la mejilla y me siento a su lado, parece entenderlo todo y aprende velozmente. Otro alumno bosteza, porque en su casa no come, ni duerme, ni sueña ni juega. Así que viene siempre soñoliento, agotado y tienes unos ojos tristes, pero Hoy ha descubierto un espejo y se ha reído mucho al mirarse a sí mismo haciendo muecas. Uno de mis alumnos me pide leer cuentos constantemente, y además desea ser bailarín, y yo le dejo soñar. En mi clase hay un constante debate abierto sobre la igualdad, sobre la importancia del respeto y la convivencia, porque cada uno/a tiene un color de piel distinto, y una sonrisa y un corazón irrepetible, pero deben de saber que todos/as tienen su sitio en este mundo inacabado, inabarcable, múltiple, inconstante.

Llego a casa y corro a abrazar a mi perro y gato, y a enterrarme en las manos de mi novia. Todo en paz, duermo la siesta más larga del mundo y descanso mis ideas.

 

 

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4 comentarios en “LEARN, LOVE, LAUGH

  1. Hola,
    ¡Qué bello lo que escribes! Mientras te leía recordé a la “Niña” (así les decimos en CR) de Kinder que hace apenas 17 años me tenía enamorada… dulcísimo! Y sabés que es lo mejor? que pasan los años y esa maestra especial tiene un cuarto eternamente reservado en la mansión de los buenos recuerdos. Ahí vas a estar para muchos de tus alumnos, seguro.
    Me gusta el amor con el que describes tu clase.
    Un saludo,

  2. qué lindos tus días! 🙂 me encanta cómo hablas de tus alumnos y de todo lo que haces con ellos…

    te cuento que hace unas semanas yo también tengo alumnitos jajajaj los míos son de segundo año de medicina, y me siguen por el hospital caminando detrás mío como los pollitos con la gallina. no deja de ser irónico LOL.

    un abrazo!

  3. A SimpleDay: qué lindo ha sido tu comentario!!!, y si, todas/os hemos tenido alguna profesora inolvidable, a la que admiramos y adoramos cuando éramos niñas. Me alegra que te guste mi escrito, es un gusto verte por aquí. Miles de besos.
    A Manu: ¿ya tienes alumnitos? jajajaja, pues como consejillo personal te diré que es productivo mezclar la cercanía, el afecto con cierta exigencia. Un abrazo bien fuerte, Manu!!!

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