At home

Captura de pantalla 2013-10-10 a la(s) 22.53.08

 

Hoy he tenido que volverme antes del colegio. Fui enferma a trabajar, y allí todo comenzó a darme vueltas. Me volví a casa en taxi, y mi novia me ha llenado de besos y cuidados.

Últimamente escribo menos. Porque casi nadie actualiza sus blogs  y a mí se me contagia todo, la fiebre y las actualizaciones.

La semana anterior, tuve reunión con los padres y madres de mis alumnos/as. “Tenemos una maestra que es un crack”, dijeron, al parecer los padres están felices porque les gusté, y porque sus hijos/as vienen a la escuela felices. Ya tengo algunos alumnos/as enamorados/as, “seño qué guapa eres”, dicen con sus vocecitas. Tengo una alumna preciosa y entrañable que ha decidido pintarse las uñas de rojo, y los labios de rojo, como yo, que trata de vestirse parecida a mí, y su madre quiere respetar ese deseo. Así que viene a la clase con los labios y las uñas coloradas, y nada más llegar, me mira sonriente, como esperando que le diga algo, desde la fila, es tan dulce…

Cada día trato de hacerles muy felices, aunque seamos muchos, y a ratos se excedan en sus gritos de emoción. Les leo cuentos  y debatimos lo que sucede, trabajamos a Warhol, sentimos la  música (me gusta enseñarle a gente muy diversa, lo mismo nos relajamos con chillout, que nos embelesamos con Billie Holiday, o sentimos el romanticismo y el declive de Nessum Dorma …), inventamos palabras, conocemos letras, nos visitan hadas y nos dejan mensajes en la ventana… De todo. Lo que sea.

En el patio me rodean, sonrientes, quieren que juegue con ellos, a veces lo hago y corro por el patio como si fuese una niña, otras veces estoy cansada y me siento a contemplar sus juegos, y entonces vienen a acariciarme el pelo, y dicen con su media lengua: “qué pelo más largo y bonito ceño, ¿puedo tocar?”, o bien “qué pelo más rubio, voy a peinarte”. Y ahí me veis a mí, bajo el sol tibio del otoño recién nacido, mecida por las caricias en el pelo de sus manos pequeñas.

A veces rompen a llorar, se enfadan entre ellos, y hemos aprendido a solucionar las cosas hablando, las manos están para jugar, y acariciar, pero no para agredir. A veces su llanto solo se apacigua con un abrazo mío, entonces colocan su cabecita en mi pecho y se relajan, y todo vuelve a la normalidad.

Pero hoy estoy enferma, y me quedo con los brazos de mi novia, extendidos, dispuestos a curarme. Estoy feliz de estar en casa, aunque sea enfermita…

 

 

 

Anuncios

3 comentarios en “At home

  1. ¡Cuidaté! Me dicen mis compañer@s y yo les respondo lo haré porque no tengo a nadie que lo haga por mí. Así que pienso en que aunque enfermita eres muy afortunada de tener a alguien que te cuide y que además te quiere. Espero que te recuperes pronto y vuelvas a estas con tus niñ@s para l@s que ers un crack.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s