Día Internacional de los derechos de los animales

VÍCTIMA DEL ESPECISMO (ALIMENTACIÓN)

VÍCTIMAS DEL ESPECISMO (PIEL)

VÍCTIMA DEL ESPECISMO (ZOOLÓGICOS)

VÍCTIMA DEL ESPECISMO (COMPRA-VENTA DE ANIMALES, ABANDONO Y MALTRATO)

VÍCTIMA DEL ESPECISMO (TAUROMAQUIA)

VÍCTIMA DEL ESPECISMO (CIRCOS CON ANIMALES)

VÍCTIMA DEL ESPECISMO (EXPERIMENTACIÓN EN ANIMALES).

ESPECISMO: Discriminación moral en función a la especie a la que se pertenece. Presupone que los intereses de un animal que siente-sufre pero que NO es humano, no son importantes. En analogía con el machismo, racismo, homofobia, que igualmente, a lo largo de nuestra historia, infravaloró a individuos por el simple hecho de no pertenecer al sexo masculino, a la raza blanca o al grupo heterosexual dominante.

Los animales no humanos sienten dolor y miedo como los humanos, y mantienen el interés de sobrevivir y disfrutar de una vida plena como nosotros/as.

Ellos, los más indefensos, padecen un sinfín de atrocidades, y cada día vienen a mi mente y elijo ser más justa.

Día Internacional de la lucha contra la violencia de género

Apenas unas líneas para decir que en tus manos, y en las mías, y en las de ella, y en las de todas y todos, está el terminar con esta y todas las discriminaciones.

Porque toda discriminación se perpetúa a través de la indiferencia y las escasas ganas de modificar la realidad, y toda discriminación se extingue (más tarde o más temprano) a base de batallar contra los absurdos prejuicios.

Una discriminación se basa en NO tener en cuenta los intereses (interés por vivir, interés por ser feliz, interés por No ser agredido/a…) de unos individuos por el simple hecho de No pertenecer a un grupo (el grupo de los heterosexuales, el grupo de los hombres, el grupo de los blancos, el grupo de los animales Humanos).

Todos los individuos CAPACES de sentir, MERECEN ser respetados, independientemente de su sexo, raza, inclinación sexual o especie a la que pertenezca. Y, como siempre digo, la palabra respeto nunca puede incluir otras palabras tales como el maltrato, el asesinato, el uso, la humillación, la explotación ni similares.

SEXISMO = ESPECISMO = RACISMO = HOMOFOBIA.

Por todas y cada una de las víctimas de cualquiera de estas discriminaciones.

HOMOFOBIA = ESPECISMO = SEXISMO = RACISMO

Esta fotografía la he hecho yo misma. Se trata de seitán con patatas al horno. ¿Qué es el seitán? El seitán es carne vegetal, es decir, carne que no procede de la explotación animal. Hacer con tus propias manos el seitán sale por 2 o 3 euros y tienes para varias veces. Si queréis la receta os la envío personalmente junto con todas las que se os antojen. El vegetarianismo no solo está exento de dolor, sino que además es variadísimo y delicioso.

Me hice 100 % vegetariana hace unos 6 o 7 años aproximadamente.

¿Por qué me hice vegetariana? Porque un buen día pensé que si un perrito sufre al ser golpeado, asesinado o maltratado, no sufre menos un cerdito, una ternera, un pollito… Vivía con mi perro y comprobaba que él era capaz de sentir miedo, de huir del dolor, de disfrutar con caricias o paseos, de padecer ante un simple dolor de barriga o la subida de fiebre… Notaba igualmente que mi perro se asustaba si alguien le gritaba o amenazaba físicamente, y temblaba ante los estruendos de una tormenta. Si veía a un perro abandonado en una carretera me entristecía enormemente, pues sabía que su destino era ser atropellado de un momento a otro. Un día me crucé por la calle con una mesa informativa sobre el respeto hacia los animales, un chico y una chica me explicaron amablemente numerosas cuestiones, me recomendaron un libro y me dejaron pensativa.

Coincidí con aquellos dos defensores de los animales en varios lugares, en el cine, en una cafetería… Hasta que un día les pedí ayuda porque me había encontrado junto a la Facultad una perrita malherida. Ellos se encargaron de todo. Fue muy bonito. Y al volver a casa me hice una pregunta a mí misma: “Esta gente tiene que ser vegetariana, ¿no?”. Es decir, llegué por mi misma a la conclusión de que para ser verdaderamente justo/a con los animales no humanos debemos dejar de consumirlos, que de poco valía defender a los toros si tras una manifestación se zampaban una chuleta de ternera o cerdo.

Leí, leí y leí. Recabé muchísima información. Filósofos, biólogas/os, médicas/os… Así descubrí el vínculo que existe entre EL SEXISMO, EL ESPECISMO, LA HOMOFOBIA Y EL RACISMO. El Especismo es la discriminación que se ejerce contra los animales que no son humanos por el simple hecho de no ser humanos. Las cuatro discriminaciones tienen todas las premisas en común, todas parten de la misma idea: “No respetar a unos individuos capaces de sentir por el hecho de No pertenecer a un grupo”.

Hoy a casi todas/os nos resulta absurdo escuchar que un humano negro no debe ser tan respetado como un humano blanco por el simple hecho de ser negro. Pues hace años, eran esclavos, vendidos, usados y asesinados. Y se veía tan normal, como si de alguna manera la discriminación estuviera tan impregnada en la sociedad que la frase “ah pero si solo es un negro” se considerase corriente e inofensiva. Años más tarde, serían los blancos y los negros quiénes luchasen en contra del racismo. También ha sido parte de nuestra historia el escuchar frases del tipo: “¿Y qué más da? solo es una mujer“. Para configurar una familia formada por dos mamás o dos papás, hay que vencer cientos de obstáculos, porque si no perteneces al mundo heterosexual no mereces los mismos derechos, no es el amor lo que cuenta sino el Grupo al que perteneces.

Millones de animales no humanos padecen electrocuciones para arrancarles la piel, golpes y desgarramientos para obtener su carne, millones de ellos mueren gaseados o asfixiados, otros muchos no llegan al matadero porque mueren solitarios y abandonados de enfermedades y tumores que surgen por las condiciones de vida que tienen. La 80% de los lechoncitos (cerdos pequeñitos) no llegan a sobrevivir su infancia, mueren enfermos antes de tan siquiera mantenerse en pie. Las terneritas nada más nacer son separadas de sus madres, quedan aterrorizadas y son atadas a un cajón de madera para que su carne esté tierna, así que no ven la luz del sol ni pueden moverse apenas para tumbarse ni levantarse y a los cuatro meses, siendo aún bebés, se las manda al matadero. He visto cómo matan a las vacas, las cuelgan de una pata y les rajan la garganta, con tal mala suerte que no mueren inmediatamente sino que durante unas horas sufren un dolor inimaginable. He visto cómo golpean a los pollitos contra paredes y suelos, como les pisan el cuello y les cuelgan boca abajo semi inconscientes.

Podría decir y detallar mil cosas pero voy a ahorraros el trago. ¿Sabéis lo que más me estremece del asesinato de millones de animales? que antes de ser subidos al camión que les lleva al matadero, ellos ya lo intuyen y mantienen una mirada de terror, muchos de ellos mueren de ansiedad en el camino, quedando tumbados/as sobre el suelo del camión. Los animales no humanos tienen sistema nervioso, como tu y como yo. Son capaces por tanto de SENTIR, de sufrir dolor, de disfrutar de sensaciones agradables. ALgunas personas cuando saben que soy vegetariana hablan desde la ignorancia, y dicen con toda la falta de respeto del mundo bromas del tipo: “Pobre lechiguita o tomate que muere por tu culpa”. Los vegetales no tienen sistema nervioso, no pueden sentir, ni temer, ni querer, ni sufrir. Pero ¿qué duda cabe que un perrito, una vaca, un toro, un cerdito siente?

A mí mis padres me educaron para ser mejor persona cada día. Más justa, más tolerante. Jamás podría discriminar a alguien por ser de otra raza, ni por ser mujer, ni por ser homosexual, ni tampoco por pertenecer a otra especie. Para mí TODO el que siente merece respeto. Y nunca podría decir que respeto a alguien si le hiero, le vendo, le abandono, le devoro, le contemplo aterrado en un circo, le encierro, le trato como un objeto.

Yo intento no perjudicar a nadie en todo lo que depende de mí. No puedo cambiar el mundo. Ni señalaría a nadie por comportarse de otro modo. Pero me gusta plantearme las consecuencias de mis acciones y tratar de ser más justa.

EL GOURMET VEGANO


Hace unos años coincidí en una organización de defensa de los animales con una chica muy agradable que cocinaba (cocina vegana) extraordinariamente bien. Aunque después no volvimos a mantener contacto no olvidé nunca sus deliciosas recetas.

Con su talento creativo culinario llevó a cabo una web www.creativegan.net donde publicaba (y publica) algunas de sus increíbles recetas y ahora sale a la luz una nueva idea: comida por encargo para residentes en Madrid. Yo no vivo en Madrid pero sé que hay lectoras que sí (y que además son veganas o vegetarianas), así que tenéis para vosotras el GOURMET VEGANO

¡Espero que disfrutéis de esta nueva posibilidad!

El vegetarianismo

Cuando hablo de vegetarianismo, a menudo las personas no-vegetarianas se dan inmediatamente por ofendidas o atacadas. Es curioso porque incluso he vivido la situación de no hablar acerca de mi opinión sobre el respeto hacia los animales/vegetarianismo y simplemente por el hecho de no pedirme carne, me preguntan y seguidamente me cuestionan. Como si el hecho de saber que no como animales ya les supusiese a ellos un tema sobre el que discutir y sentirse atacados.

No llego a comprender por qué, ya que jamás se me ocurriría señalar a nadie ni juzgarle por no ser vegetariano/a, simplemente yo elegí serlo por cuestiones éticas y a quién le interese el tema se lo cuento con paciencia y sin presiones. De hecho no juzgaría a nadie, puesto que yo misma fui educada de manera especista, quiero decir, que me enseñaron desde la escuela que los animales son “cosas”, “máquinas” que nos sirven a los humanos para darnos “productos” o para hacer con ellos lo que gustemos, pues “están para servirnos”. No obstante, como toda persona adulta, quise replantearme lo aprendido, decidir realmente por mi misma, reflexionar sobre las consecuencias de mis actos en cuanto a si afectan a individuos (humanos o no humanos que sienten) y llegué a esta conclusión. Pero sé que no todo el mundo ha tenido la oportunidad de pensar en este sentido, así que no juzgo pero me muestro abierta a informar de manera rigurosa y sosegada sobre todo esto.

El caso es que el vegetarianismo es una posibilidad saludable, deliciosa y viable.

No obstante, hay muchísima desinformación sobre ello. A veces, encontré personas que no se fiaban de una alimentación vegetariana (curiosa preocupación cuando después no se piensan ni por un momento ir a una hamburguesería con sus hijos/as). Pero el vegetarianismo no solo es posible, no solo es sano, sino que además ha quedado científicamente demostrado por los mejores expertos y médicos/as que es aconsejable, mucho más que la dieta omnívora.

Yo elegí ser vegetariana por los animales, pero me informé previamente hace unos años sobre cómo hacerlo y descubrí que es además saludable.

Os dejo unos enlaces interesantes, los dos primeros sobre vegetarianismo/nutrición/ventajas y los dos últimos sobre recetas vegetarianas deliciosas (porque a menudo la gente cree que ser vegetariana es comer ensaladas a todas horas y en absoluto, de hecho como poquísimas):

http://www.cancerproject.org/protective_foods/spanish.php

http://www.senba.es/recursos/pdf/Dietas%20Vegetarianas.ADA.pdf

http://eldelantalverde.wordpress.com/

http://www.creativegan.net/

Earthlings

Earthlings.

Este documental ha dado la vuelta al mundo.

He visto cómo muchísimas personas han cambiado su forma de “mirar a los animales” tras visionar este interesante, completo y necesario documento. En Organizaciones que defienden a los animales se puede conseguir gratuitamente, pero también podéis verlo online http://www.divxonline.info/pelicula/1141/Earthlings-Terricolas/

Earthlings es un documental serio, riguroso que persigue despertar las conciencias adormecidas y engañadas de millones de humanos. Habla de lo que ocurre realmente en mataderos, granjas donde se crían animales para comer y para arrancarles su piel, lo que sucede en laboratorios, en circos, zoológicos, criaderos de perros etc.

Millones de animales no humanos son cada día utilizados, explotados, asesinados, maltratados, vendidos y abandonados. Y la mayoría de la gente ignora completamente lo que supone “apoyar la explotación y asesinato de alguien que siente”.

Los animales sienten. Sufren. Temen. Y tienen con nosotras/os en común DOS INTERESES básicos: interés en vivir y en NO sufrir. Ignorar sus intereses es tan injusto como ignorar los intereses de nuestra especie.

El problema es que toda injusticia está siempre bien disfrazada y escondida. Y esta injusticia lleva implícita una discriminación llamada especismo. El especismo es una discriminación que se normaliza y digiere en nuestros primeros años de vida.

Hace años decidí no participar de la explotación de los animales. Me informé, leí, pregunté. Y quedé horrorizada ante las consecuencias dolorosas e inimaginables (no se puede llegar a imaginar) del especismo. Así que Yo misma decidí dejar de ser especista. Descubrí que en los países más civilizados el veganismo/vegetarianismo está extendido.

No soy especista. No soy sexista. No soy racista. No soy homófoba. Y ¡no es tan difícil respetar a todos aquellos/as que sienten! De hecho, mi vida se ha visto enriquecida a raíz de replantearme todo esto. Una mujer sufre cuando alguien la discrimina o le pega cada noche, un joven de color sufre si se le persigue o se le pegan palizas o se le niega un puesto laboral por su color de piel, una pareja de dos mujeres que se aman sufren si se les falta el respeto o se les echa de casa, una vaca sufre cuando se la cuelga de su pata y se la deja desangrando, un visón sufre cuando se les dan descargas eléctricas para arrancarles su piel, un perro sufre cuando se le deja en el arcén en medio de una carretera abandonado, un elefante sufre cuando se le golpea/se le hiere/se le retira la comida/se le dan descargas para que se suba a una silla en el circo. Y yo no quiero participar de ninguna de estas injusticias. Hay quienes siempre buscarán argumentos del tipo que sea para que estas discriminaciones sigan perpetuándose, ningún argumento me será útil, como siempre he dicho, dentro de la palabra RESPETO nunca nunca nunca se podrían englobar palabras como asesinato, maltrato, explotación o uso. Nunca.

He querido escribir este post porque cada día millones de individuos que sienten (animales humanos y animales no humanos) sufren y sé que mis lectoras/es son personas sensibles capaces de comprender mis palabras.

De todas formas, una imagen (o unas tantas) vale más que cien mil palabras e ilustran la realidad, aquí os dejo enlaces interesantes acerca del especismo,:

http://www.divxonline.info/pelicula/1141/Earthlings-Terricolas/

http://www.granjasdecerdos.org/ (aquí tenéis un documento excelente sobre 172 granjas españolas elegidas al azar)

http://vimeo.com/channels/equanimal#5844199 (documento del grupo Equanimal en el que nos enseñan el interior de una granja de gallinas y rescatan algunas, este vídeo siempre me hace llorar…)

http://www.pielesasesinato.com/

Mirar hacia otro lado nunca es la solución.

Y aquí tenéis documentos escritos muy buenos e interesantes sobre el especismo:

http://www.anima.org.ar/novedades/index.html

Ser vegana

Un día me hice vegana.

Así sin más.

Leí un libro y comencé a investigar sobre nuestra relación con los animales no humanos. Siempre sentí una empatía especial hacia ellos, quizá porque los percibía como individuos inocentes, sin malicia ni prejuicios. No obstante, empecé a ver cómo trataban a los animales en granjas, mataderos, circos, criaderos… Cómo sufrían, cómo intuían que los iban a asesinar, cómo temblaban, cómo padecen, temen…

Poco a poco fui atando cabos. Leí acerca del significado de “especismo”, aquello era un vocablo nuevo para mí, se refería a la discriminación que sufren los animales no humanos por el simple hecho de no ser humanos. Sus vidas, su sufrimiento, sus intereses (de los cuales hay dos en común con los nuestros: interés en vivir y en no sufrir) quedan en un segundo plano, quedando en el primero las hamburguesas/filetes/jamón/y un larguísimo etcétera, los bolsos/zapatos/abrigos de piel, los circos con animales explotados…

El especismo era una discriminación idéntica al racismo o al sexismo, solo que con otras víctimas. En toda discriminación hay unos prejuicios interiorizados en la infancia, unos “dominantes” y unos afectados. La idea es siempre la misma (este no pertenece a nuestro grupo así que será sometido), la víctima cambia. Así de simple.

Cuando hablamos de racismo decimos que en la época de la esclavitud afroamericana los blancos explotaban/vendían/discriminaban a los de color porque éstos no tenían tanta inteligencia, porque eran negros, porque… no eran blancos. Y con eso razonaban todo el daño ejercido. La gente no era ni mala ni buena, sencillamente asumían unas ideas aprendidas y no reflexionaban sobre ellas.

Cuando hoy día hablamos de especismo, la gente tiende a decir algo parecido: “bah, un cerdito no habla ni piensa”. Bueno, pero un bebé recién nacido tampoco y no por ello experimentamos en él ni nos lo comemos. Entonces la persona vuelve a replicar: “Ya, pero no es lo mismo, no compares”. Y yo les pregunto: ¿Por qué no comparar? Hablamos de que en ambos casos no piensan al nivel de un humano-adulto ni hablan. Estoy poniéndote a dos individuos que SIENTEN, que QUIEREN SEGUIR VIVIENDO, que SUFREN si les colgamos de una pierna y les cortamos el cuello. Y la otra persona termina diciendo: “Ya, pero no es lo mismo porque no son humanos“. Y ahí se termina la conversación. Frases del tipo: “No es lo mismo porque no son humanos” me recuerdan a afirmaciones tajantes como “No son blancos”; “No es un hombre sino que solo es una mujer”; “No es heterosexual ni normal”.

Otra de las excusas que he escuchado es: “Pero los animales están al servicio del hombre, eso ha sido así desde siempre”. Desde siempre. Des-de siem-pre. Justamente lo oí decir hace una semana a una compañera de trabajo. Desde siempre existió el maltrato a la mujer, desde siempre existió la guerra, el asesinato… Y no la apoyamos éticamente, un hombre que mata a su compañera es encerrado y juzgado, no recibe a cambio un salario. Sin embargo, cualquiera puede ir a comprarse un perro y hacer con él lo que guste (como mucho si alguien se entera puede verse obligado a pagar una multa…ya ves), el asesinato de animales no humanos está legalizado en nuestra sociedad y es “moralmente” aceptado. Que los toros, las pieles, los circos con animales, la carne en el plato sean elementos culturales que se hacían en la EDAD MEDIA no significa que sean lícitas ahora, debemos evolucionar y en la evolución debemos restar los daños a aquellos que se vean AFECTADOS. También ANTES se prohibía el voto a la mujer, o su acceso al mundo laboral, tampoco existía el divorcio, ni la mujer estaba protegida legalmente en caso de maltrato. Y no por eso apoyaríamos que siguiese siendo igual que hace 90 años.

Y es que la NORMALIZACIÓN de conductas e ideas discriminatorias comienza en los primeros años de vida, un niño/a muy pequeño/a se horroriza ante el sufrimiento de un animal, no vincula al pollito amarillo que tanta ternura le provoca con el filete que se come. No sabe que ese pollito ha tenido que sufrir previamente para estar en su plato. No concibe el daño a otro individuo que siente. Poco a poco, los libros de texto, la literatura infantil, la sociedad que le rodea, la escuela, EL LENGUAJE irán ofreciéndole un mapa de “estatus”: tú eres humano así que eres más importante que los animales no humanos.

Opino que los veganos/as no somos ni mejores ni peores, ya digo que no se trata de culpabilizar ni criminalizar sino de invitar a la reflexión, toda decisión que tomamos, todo lo que hacemos y que repercute en otros individuos hay que analizarlo previamente (cómo mínimo, ¿no?).

El respeto debe extenderse hacia TODOS los individuos que sienten (los animales humanos y no humanos sentimos igualmente, tenemos sistema nervioso, huimos del dolor, tememos y queremos a nuestra forma), y la palabra Respeto no puede incluir otras como explotación, venta, asesinato…Sencillamente no pueden ir unidas ni incluídas.

Todo eso concluí hace unos años y sigo pensando igual. No soy la única. Hay millones de veganos y vegetarianos en el mundo. Más de lo que se pueda llegar a imaginar. Meditar sobre lo que comemos, hacemos o decidimos es siempre recomendable.

Un saludo 🙂